miércoles, 10 de octubre de 2007
Tabernas y bermejos
Los del fast food pierden la razón cuando se les habla en puchero. Consideran la sublimación de la postmodernidad la claridad con aroma zafio. Con el ministro Bermejo ocurre algo parecido. Se le rifan los burócratas de sede socialista con algún poster porque creen que su dialéctica es la superadora del slogan y cada frase suya una arenga para tiempos de mudanza. Los sintéticos críticos y no críticos llaman a esto "tabernario". Son los que no han pisado, por pulcra intelectualidad, las tabernas....donde el vino es de dudosa procedencia; el sabor solo llega al quinto vaso (no hay copas); huele a farias pegadas, orines y picadura...además solo cierran por asesinato y no hay botiquín. Ese aroma tan desconocido es tan subyugante para el ignorante...que así nos va.
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1 comentario:
Sencillamente sublime
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